TENABARIS o TENEBOIM

Los tenabaris (teneboim en lengua cahíta) son unas tiras de cascabeles realizados con el capullo de la mariposa-polilla “Cuatro espejos” cuyo nombre científico es “Childia Cinctaroths” perteneciente a la familia de gusanos de seda salvaje. Es una variedad que se desarrolla en el sur de Arizona en los Estados Unidos, todo el estado de Sonora y norte de Sinaloa.

Las orugas hilan estos capullos en las ramas de ciertos arbustos, como el chicura y el sangrengado, y al llegar las lluvias salen convertidas en pequeñas mariposas de color café rojizo. Este es el momento en que los artesanos acuden al monte a recolectar estos capullos vacíos para elaborar los tenabaris que después se enrollarán en los tobillos y piernas para ejecutar las danzas del pascola y del venado o bien las marchas de los fariseos.

Los pequeños capullos se trabajan individualmente. Cortan uno de los extremos y le rellenan con las pequeñas piedritas o granos de barro duro que se encuentran en los montículos de los hormigueros, escuchan el sonido de cada uno de los capullos para que en conjunto se produzca un sonido armónico. Después se cierran con un hilo grueso de algodón y se van uniendo en pares, formando una cadena. Cuando se trata del danzante venado la longitud de esta cadena suele ser de un metro para cada pierna, para los pascolas y chapayecas (fariseos) puede tomar varios metros.

Los tenabaris yaquis terminan en una borla de colores, a modo de flor, y los mayos en un cordón largo. A la hora de ponerlos, primeramente se ajusta el inicio al dedo pulgar de cada pie y se van enrollando alrededor del tobillo o de la pierna, ajustando el cordón final con el del inicio para que permanezcan fijos en la pierna, sin caerse, mientras tiene lugar toda la celebración. Durante la danza o marcha, su armónico sonido es parte de la música ritual.

Los tenebaris constituyen una de las más originales y valiosas artesanías rituales de Sonora, su precio es alto debido a la dificultad de su obtención sobre todo tomando en cuenta que cada día este tipo de capullos son más escasos, por este motivo en la ciudad se comienza a sustituir por cascabeles realizados con latón y plástico.