FIGURAS DE PALO FIERRO

Una de las expresiones artesanales más representativas de Sonora es la escultura realizada por la tribu Seri con madera del árbol Palo Fierro (Olneya Tésota) representando la fauna típica del desierto y del mar, así como figuras antropomorfas estilizadas (por ejemplo la figura humana), representaciones de la misteriosa luna de doble cara, o bien el rascador para su danza tradicional.

El Palo Fierro es una madera muy dura y de hebra rectilínea que al no tener poros ni vetas tampoco le penetra la humedad y, al igual que la madera del ébano, es tan pesada que no flota en el agua. Para trabajarla, los Seris buscan aquellos árboles que han sido fulminados por un rayo o que ya se han secado por otras causas. Cortan la rama o tronco con un hacha, le dan forma con una escofina, la alisan con un vidrio, la pulen con arena fina del desierto y, por último, la cubren con una fina capa de grasa, originalmente de tortuga y actualmente de cera para zapato, que le da un fino acabado.

Además de la gran calidad de la madera y de la técnica artesanal totalmente manual, un indudable valor de estas piezas radica en la gran sensibilidad y habilidad del artesano para captar el movimiento y espíritu del animal que han decidido trabajar: el movimiento ondulante de la víbora entre las piedras, el salto del delfín sobre las olas del mar, la lentitud majestuosa de la tortuga, el águila que despliega sus alas, el paso ágil y rápido del correcaminos.… en un lenguaje abstracto que resume su esencia en pocas líneas, a diferencia de la artesanía popular de palo fierro u otras maderas que abundan en detalles y adornos.

Tradicionalmente el artesano seri sólo trabaja lo que ve, plasmando su mundo cotidiano en estas bellas figuras que colocan a Sonora como un Estado rico en la calidad y diseño de sus artesanías.