COLLARES SERI

Collares de conchas, de caracoles, de escamas de pescado, de vértebras de víbora de cascabel, de vértebras de pequeños pescados, de trozos de finas ramas del árbol Torote Prieto, de bolsitas de tela de colores rellenos de salvia, de muñecas diminutas con el traje tradicional seri, de semillas de plantas del desierto, de pequeñas bolitas de barro extraído en la Isla del Tuburón.

Collares donde combinan las semillas con los caracoles, las conchas pequeñas con aletas fosilizadas de tiburón, cuentas de chakira con semillas de jojoba, pequeños caracoles con imágenes de águila o delfines trabajados en concha nácar o de abulón, uñas de caracol chino con huesitos de tiburón.

Collares más sofisticados donde replican a muy pequeña escala diminutas figuras de palo fierro (corre caminos, lobos marinos, codornices, tortugas… cualquier animal propio de su fauna) combinados con pequeñas semillas de su entorno, o bien collares elaborados con piezas de coral negro o collares adornados con pequeñas muestras de su cestería.

Existe una gran variedad de collares e incluso, en ocasiones, también encontramos aretes y pulseras a juego con los collares.

El proceso de elaboración está muy relacionado con la vida tradicional de la tribu. Muy temprano, la mujer artesana seri sale a caminar por la arena de la playa y por las rocas de los acantilados para recoger caracoles y conchitas y en época de verano aprovecha la madrugada para recorrer el desierto recolectando semillas de guayacán y ramas tiernas del Torote Prieto, que después tateman al fuego para quitar la corteza y teñirlas. Almacena la materia prima en su casa y a lo largo de los días, con mucha calma, sin prisa, va agujereando cada pieza de caracol, concha o semilla para introducir por ella el hilo de pescar dando forma a un bello collar que plasma la belleza del mar y del desierto expresada por una mujer artesana.

Los collares seris muestran el profundo sentido artístico de este pueblo que aprovecha todos los recursos naturales a su alcance para reproducir su medio ambiente en bellos objetos de adorno personal.