ARCO Y FLECHAS SERI

Los seris (Comca’ac) que actualmente habitan en dos comunidades a la orilla del Golfo de California o Mar de Cortés (una es Punta Chueca, perteneciente al municipio de Hermosillo, y la otra Desemboque, del municipio de Pitiquito) fue un pueblo nómada que recorría amplios territorios desérticos en busca de caza, pesca y recolección para su sobrevivencia. El arco con sus flechas fue parte de los instrumentos vitales para la permanencia y crecimiento del grupo.

Su arma favorita.fue siempre el arco: de aproximadamente metro y medio de largo, de madera de CAAB o bien de palo blanco, ligeramente adelgazado en el centro y con una muesca en los extremos para atar una gruesa cuerda hecha con nervio de venado o bien con fibras de raiz de mezquite, retorcidas y engrasadas. Este arco va decorado con rayas y puntos dibujados con el sangrengado del XUP, una variedad del árbol torote considerado el más sagrado en su tradición.

Las flechas se componen de tres partes: un tallo de carrizo delgado con una muesca en uno de sus extremos para colocarse en la cuerda del arco, un tallo de madera dura, delgado, de unos 20 centímetros de largo y la flecha propiamente dicha, dentada y muy afilada, de pedernal, carrizo o palo fierro. Estas tres piezas van cuidadosamente conectadas y sujetas con tendones de diferentes animales y goma o resina de mezquite. Hoy en día sustituyen los tendones con hilo encerado, que proporciona una apariencia muy similar.

Al final de cada flecha, cerca del final del tallo de carrizo, insertan tres pequeños fragmentos de pluma de halcón o gavilán sujetas en sus extremos también con fibras de tendón o el hilo encerado. Estas plumas sirven para estabilizar el movimiento de la flecha y dirigirla más certeramente hacia su blanco.

Hace años que los seris ya no utilizan el arco para la caceria de animales, pero queda en la memoria histórica de Sonora la habilidad del cazador seri para manejar este instrumento y la rapidez y precisión de sus tiros.

Actualmente los arcos y flechas seri, asi como sus antiguas lanzas de guerra, forman parte de su acervo cultural artesanal, realizados con la misma técnica de sus antepasados y puestos a disposición del público tanto para admirarlos como para adquirirlos a un precio razonable. Esta artesanía, en un tiempo con un carácter utilitario y hoy con un carácter histórico y ornamental.