ROSARIOS YAQUIS Y MAYOS

Rosarios de fariseos o chapayecas

Uno de los principales distintivos de los fariseos o chapayecas que vemos caminando por los pueblos yaquis y mayos durante la época de Cuaresma y Semana Mayor, así como los barrios yaquis de las ciudades de Hermosillo y Ciudad Obregón, es el rosario que portan sobre su pecho.

Las cuentas del rosario los artesanos las labran a mano una por una, excepto la que separa los grupos que es doble y señala el “gloria” al final de cada misterio del rosario. Se elabora de ramas del arbusto conocido como “vara prieta” a las que quitan la corteza y una vez labradas, se fríen hasta que quedan de color oscuro. Se dejan enfriar y por el canal donde circuló la savia de la planta, el artesano introduce una aguja con un hilo resistente que unirá todas las cuentas. Al formar la cruz deja separados los brazos para que los fariseos introduzcan en su boca el brazo transversal de dicha cruz mientras llevan puesta sobre su cabeza la máscara de fariseo. La cruz del rosario dentro de su boca les protege del mal. Junto a la cruz, remata una borla de estambre de color que simboliza la flor, emblema del espíritu y del bien.

Además de usarlo los chapayecas, este tipo de rosario se regala también por el padrino de bautizo; el ahijado lo guardará siempre con él, y cuando al final de su vida le vayan a enterrar será parte importante de su mortaja.