CORONAS DE MATACHIN

El danzante matachín o danzante de la Virgen está asociado con la lluvia, la abundancia y la fertilidad. El atuendo del matachín yaqui consiste en un tocado sobre la cabeza, una blusa blanca bordada con grandes flores sobre la que cuelga un pectoral o collar formado con cuentas de diferentes y vivos colores y la palma y sonaja que sostiene en las manos. La vestimenta del matachín mayo originalmente debió ser muy parecida, aunque actualmente sólo lleva el tocado y los instrumentos de la mano con que acompaña su danza.

Lo más distintivo e importante en su atuendo es la corona o tocado que porta sobre su cabeza, una corona que recuerda las que usan los danzantes de las diferentes advocaciones con que en Extremadura, España, honran a su Virgen patrona.

No hay que olvidar que la tradición cahíta actual, al igual que muchas otras, es el resultado de un sincretismo entre la cultura autóctona ancestral y la de tradición católica que trajeron los misioneros de los siglos XVI y XVII. En las culturas de los valles, después de la época seca, de sufrimiento y penitencia, llega la época de lluvias, abundante y fertilizadora. Los misioneros jesuitas aprovecharon esta división dual del año para transmitir y enseñar la nueva teología y liturgia. La época seca la asociaron con Cristo y su Pasión y Muerte, la época de lluvia con la siempre Virgen María, fértil y llena de flores.

La corona del danzante matachín con sus cintas de colores, flores, espejitos, cuentas de collar, pequeñas tiras metálicas a modo de lágrimas, etc. representan la lluvia que fertiliza la tierra. Además, el danzante mueve rítmicamente en su mano una sonaja que con su sonido también llama a la lluvia, mientras que la palma que porta en su mano izquierda, formada con plumas de colores sobre una estructura de carrizo, simboliza los rayos y truenos que acompañan las grandes tormentas.

El matachín danza en todas las fiestas tradicionales, en grupos de 11 o más personas, al ritmo de guitarras y violines y siguiendo la dirección que marca el “monarca” o danzante principal. La única época que no puede bailar es durante la Cuaresma, excepto el Sábado de Gloria cuando se conmemora la muerte de Jesús y comienza la época de lluvias, asociada a la Virgen.