CESTERIA MAYO

La cestería tradicional mayo es usada en casi todos los pueblos de esta zona para guardar, transportar o almacenar alimentos u objetos. Hay de varios tipos, las más comunes son las trabajadas con la ramas más delgadas del árbol del sauce (Salix) o del álamo (Populus), o bien con las varas de la planta del carrizo (Arundo donax).

Son plantas y árboles que crecen fácilmente a las orillas de los ríos y lagunas, lugares donde abunda la humedad. El artesano, en ambos casos, corta las ramas o las varas los días de luna llena o bien los cuatro días siguientes cuando la madera ha perdido gran cantidad del agua que almacena y puede trabajarse sin miedo a que se pudra en el futuro.

En el caso de la artesanía con las ramas del sauce o del álamo, esas varitas se meten en una tina con agua muy caliente para que se vaya aflojando la cáscara, se limpien con facilidad y se les pueda dar la forma deseada, combinándola con ramas más gruesas que darán el soporte a las más delicadas.

Cuando la materia prima es el carrizo, se cortan las varas y se les limpia por dentro con abundante agua a presión o un objeto punzante que vaya limpiando el interior de la vara. Después se abren y se van aplanando por medio de pequeñas incisiones formando tiras gruesas, planas, que servirán de base para el fondo de la cesta o para los soportes alrededor de los cuales se irá entrelazando el tejido formado con las pequeñas tiras, cortadas también del mismo carrizo, y que van dando la forma deseada a la canasta. Con esas mismas tiras, mientras todavía están húmedas, se van rematando las orillas o las asas.

Es un trabajo fino, delicado y preciso, muy en armonía con los ciclos vitales de nuestro planeta, que demuestra la habilidad del artesano mayo para utilizar los recursos de la naturaleza y transformarlos en bellos objetos que le ayudarán en su vida cotidiana.