BORDADO MAYO

El territorio mayo, al sur de Sonora, es muy rico en grabados sobre piedra y pinturas rupestres que dejaron impresos hace cientos de años sus antepasados, en cuevas y cañadas dentro de su territorio. Estos petroglifos están ubicados en lugares estratégicos como el sitio arqueológico de Tehuelibampo, cerca de la orilla del río Mayo, en el municipio de Navojoa. Son diseños geométricos y abstractos: círculos, soles, grecas, plantas, manos y otros muchos más que en un momento dado pudieron servir como un lenguaje codificado para transmitir señales, expresar una cosmogonía o bien una experiencia personal.

Se desconoce su significado concreto pero ahí están como una huella del hombre a través de los siglos.

Con esos petroglifos y pinturas rupestres las mujeres mayo están realizando unos diseños que después bordan en cojines, bolsas, manteles, caminos, blusas, paneras, servilletas, etc. expresando, con mucho entusiasmo y orgullo, su antiguo origen y su rica herencia cultural.

Esta nueva artesanía nace en el año 2006 dentro del programa de Lutisuc “Bordando una Identidad” con el objetivo de reafirmar la identidad cultural de la mujer mayo, dar a conocer al mundo estos bellos petroglifos y poner a disposición del público una artesanía que destaca por la calidad de su ejecución y la belleza y modernidad de sus diseños. Actualmente existen grupos de artesanas mayo en las comunidades de Masiaca, Teachive, Camoa, Barrio Corral, Barrio Cantúa y Santa Bárbara, todas en el municipio de Navojoa.

Todos los bordados están realizados en telas 100% de algodón, bien sea en manta, linos o telares de diversos colores, y con una hilaza de alta calidad que garantiza su color permanente.