El término “PIMA” fue acuñado por los primeros españoles que establecen contacto con los habitantes de un amplio territorio que antes correspondía a una buena porción del actual Estado de Sonora. Significa algo así como “no hay”, “no existe”, “no sé”, “no tengo” o “no entiendo”.

Los Pimas se llaman a sí mismos O,OB, es decir la gente, el pueblo, pero no cualquier gente sino solamente la que vive en su territorio y habla O´OB NO´OKI. La población actual se estima en 1,600 habitantes, correspondiendo aproximadamente 676 a Sonora1 principalemten en las localidades de Yécora, Maycoba, Maycobita, El Kipor, Los Pilares, La Cieneguita, El Encinal, La Dura, San Juan Diego de los Pimas, El Encinal dos y el resto a Chihuahua, con un porcentaje muy similar de hombres y mujeres. Los pimas son descendientes de la cultura prehispánica conocida como Serrana.

 

LOCALIZACIÓN

Los O,OB, antes de la conquista, se dividían en 3 grupos: los Ures, los Nebomes y los Yécoras. Los dos primeros ya han desaparecido como grupos étnicos, y los Yécoras, que aún conservan algún rasgo cultural propio, habitan de manera dispersa en la Sierra Madre Occidental, al sureste de Sonora y suroeste de Chihuahua, en un territorio abrupto y elevado.

El pueblo O,Ob se localiza en el municipio de Temósachic, en Chihuahua y en el municipio de Yécora, en Sonora, distribuidos en varias poblaciones y rancherías: Juan Diego de los Pimas, Los Pilares, Maycoba, Kipor, La Cieneguita, Tierra Panda, La Dura, El Encinal y Los Alisos.

Para llegar a su territorio se sigue por la carretera interestatal a Yécora, a 280 Km. se encuentra su primer asentamiento: Juan Diego de los Pimas, en el poblado de Yécora, asi como se encuentra también un grupo numeroso en el mismo pueblo de Yécora. Cerca de 60 Kms. más se llega a Maycoba, donde encontramos tanto población mestiza como pima, a pocos kilómetros sigue Kipor y después hay que seguir diferentes caminos de brecha para llegar a los otros poblados.

 

TERRITORIO

Es un terreno de montaña, con bosques de pino y encino, además de otras especies vegetales como pochote, palo blanco, etc. Yécora está a una altura de 1500 metros, y dependiendo de la inclinación de los terrenos hay suelos más o menos erosionados. Los pimas se suelen asentar en pequeños valles donde los pequeños ríos y arroyos han creado capas de aluvión que fertilizan la tierra. En los terrenos planos hay pastizales que aprovechan el ganado. Poco a poco, debido a la cacería furtiva, han ido desapareciendo el venado (bura, cola blanca y berrendo), el borrego cimarrón, el lobo, el oso, el coyote y el puma.

Respecto a la agricultura se cultiva fundamentalmente el maíz, desde tiempos prehispánicos, así como chile, cebolla, ajo, calabacita y últimamente tomate y chícharo. También hay frutales como manzano y durazno. Los pimas cultivan con azadón y palo sembrador o COA y generalmente compran o rentan animales a los yoris para arar. Complementan su dieta con animales domésticos como gallinas, guajolotes, cerdos y burros.

 

CLIMA

La temperatura media máxima es de 20° C con un promedio anual de 13° C. Las lluvias inician en junio y se prolongan hasta comienzos de octubre. En invierno se presentan las equipatas, lluvias más ligeras, y llegan a caer nevadas y heladas. La temporada seca va de febrero a mayo o junio. Cuando en verano se retrasan o escasean las lluvias afecta de manera drástica a los cultivos de la zona.

 

HISTORIA

Las tribus del centro de Sonora tenían una gran movilidad territorial. Vivían en cuevas y cuando las condiciones de vida en un lugar se volvían difíciles era común que se cambiaran de territorio.

En 1533 tuvo lugar el primer contacto de los Pimas con Occidente: la expedición española al mando de Diego Guzmán.

En 1536 Cabeza de Vaca pasó por su territorio siguiéndole centenares de pimas para alejarse de las invasiones ópatas y eudeves que ejercían constantemente una fuerte presión sobre varios puntos de los asentamientos pimas (sobre todo en la región de Tónichi). En 1584 es la primera mención escrita, por parte de los españoles, en los escritos de Baltasar de Obregón.

En 1670 los misioneros jesuitas establecen misiones en Yécora y Maycoba, comenzando la evangelización en tierra O,OB. Considerando las diferencias geográficas, ecológicas y culturales, los misioneros diferenciaron entre la Pimería Alta o pima del desierto y la Pimeria Baja o pima serrano. Al principio, alguna faccion de pimas y tarahumaras se sublevaron por los abusos de los misioneros. Pero en general la relación entre pimas bajos y españoles fue más bien pacífica.

Tras la expulsión de los jesuitas en 1767, las misiones de la Pimería Baja quedaron adscritas a la provincia franciscana de Jalisco. Las reformas borbónicas relacionadas con la parcelación de tierras no afectaron a los pimas bajos debido a su aislamiento y a las escasas misiones, más bien fue una zona de refugio con un lento proceso de aculturización durante toda la época colonial.

En el siglo XIX esta zona sufrió las continuas invasiones de las bandas apaches que ponían en peligro a misioneros, mineros, blancos y a los propios pimas, por lo que la zona empezó a despoblarse y los pimas vuelven a remontarse a las cuevas. A partir que los Apaches fueron confinados a las reservaciones de Arizona y Nuevo México, a finales del siglo XIX, aumentó la presencia del hombre mestizo y blanco (yoris) al tiempo que la población pima decreció. También la orden franciscana volvió a ocupar las misiones abandonadas durante el “terror apache”.

Durante la Revolución, además de confiscar ganado y comida, las tropas villistas enlistaron a pimas entre sus filas, otros se mantuvieron al margen y se adentraron a la Sierra. Por la participación en esta revolución y por la lucha contra los apaches, los pimas de Maycoba consideran que tienen más derechos que los yoris sobre este territorio.

La relación inicial con los yoris, a principios del siglo XX, fue de convivencia pacífica pero al ir creciendo la población blanca y demandar tierras y recursos forestales, el pueblo pima sufrió grandes despojos y se fue replegando hacia el interior de la Sierra, con la consecuente marginación que perdura hasta nuestros días.

 

 

LENGUA Y RELACIONES SOCIALES

La lengua pima (O,ob No,oki) pertenece a la rama pima o pimana de la familia Yutoazteca, cercana a la taracahíta.

El pima forma parte de un concjunto de lenguas emparentadas entre sí llamadas pimanas o tepimanas, o bien o,dam u o,tham.

Es una lengua en vías de extinción, si bien en las rancherías hay personas monolingües y otras bilingües. En las zonas de mayor contacto con el mestizo (como Maycoba y Juan Diego de los pimas) la mayoría sólo habla en español, sólo 413 son hablantes de la lengua pima (O'ob).2

Respecto a las relaciones sociales, poseen el patrón de las sociedades de las distintas tribus sonorenses que no vivían en una sola población, sino en rancherías aisladas con parientes cercanos y ocasionalmente convivían varias familias, dependiendo de la fertilidad de la tierra que los sustentaba. En los pimas modernos se mantiene el sentido de pertenencia a una tribu, que a lo largo de una gran cantidad de pequeños núcleos de población, define su territorio, conformando una sociedad poco estructurada.

 

SALUD

Los pimas consideran la intervención divina como causa de la aparición o curación de la enfermedad, por lo que continuamente hacen votos y mandas a San Francisco (patrono de los pimas) para pedir salud.

También recurren a curanderos y parteras para curarse con hierbas medicinales (hierba inmortal y pezuña de vaca para el empacho, aliso y manzanilla para los dolores de parto, ocotillo, ajo, canela y ruda para los sustos, cola de caballo para el “mal de orín”, torote prieto para picaduras de alacrán, etc.)

Cuando la enfermedad persiste o es grave, acuden a pequeños centros médicos rurales que existen en la región( en Maycoba y el Kipor, bajo la responsabilidad de la Secretaría de Salud del Estado). En los últimos años viajan a los grandes centros de población como Ciudad Obregón y Hermosillo.

Los Pima presentan problemas de enfermedades bronco-respiratorias, diarreas, parásitos intestinales y anemia, principalmente en la población infantil. Existe baja mortalidad infantil y es raro que el promedio de vida supere los 60 años, predominando en un alto porcentaje la población menor a los 19 años.

 

VIVIENDA

 

Los pimas habitan en rancherías en forma de familias extendidas. Antiguamente eran casas de madera, hoy predominan las construidas con adobe. Son cuadragulares o rectanguales, con una o dos piezas, techo de dos aguas, antiguamente de tabla y hoy de lámina galvanizada, con pequeñas ventanas, por lo que su interior es oscuro. En el centro del hogar cuentan con una estufa de metal, alimentado con leña, donde cocinan y se calientan en los fríos días del largo invierno. También tiene sillas y mesa de madera, trastes de peltre o cerámica, molino de mano, guaris para guardar los granos y guajes para servirr el agua, además de rústicas camas de madera o petates.

 

ECONOMÍA

Los pimas atraviesan una difícil situación económica. Los que viven en rancherías manejan la agricultura de subsistencia y algunas familias poseen cabezas de ganado. En las poblaciones donde conviven con mestizos, los obtienen trabajos ocasionales según las siembras o cosechas de la temporada o en albañilería, trabajos de carga pesada, o bien como peones en ranchos cercanos. En los últimos años un recurso económico es la fabricación de carbón vegetal a partir del tronco del árbol del encino.

Además de artesanía tradicional, las artesanas elaboran piezas de artesanía en manta con bordados de alta calidad, con diseños basados en las pinturas rupestres de sus cuevas, en un proyecto de conformación de artesanía para la reafirmación cultural que desarrollan en coordinación con Lutisuc desde 1999.

 

FIESTAS

El Yúmare, es la fiesta prehispánica para garantizar la cosecha de maíz y se celebraba a principios de año, si bien actualmente la fecha de su celebración es variable. Son cuatro noches de rezos, bailes, cantos de pascola, donde la bebida del tesgüino o maíz fermentado ocupa un lugar importante. Durante toda la noche los músicos tocan y los pascolas y mujeres danzan alrededor del fuego.

El cristianismo enseñado por los misioneros se impuso sobre los ritos ancestrales, si bien en un sincretismo que reúne a los dos cultos. Destacan las celebraciones de Semana Santa participando en rituales de judíos y fariseos para pagar una manda o bien cumplir con la antigua tradición pima. Otro festejo es la Santa Cruz, la Virgen de Guadalupe y San Francisco, el 4 de octubre, si bien es una fiesta típicamente yori, con feria y bailes de tipo norteño modernos y la presencia de comerciantes de todo el país.

 

SITUACIÓN ACTUAL

Los pimas atraviesan por una difícil situación como etnia debido al peligro de pérdida de sus elementos culturales y la crisis económica. Años de marginación y de pérdida de su autoestima, han dado como resultado un pueblo que está a punto de olvidar sus mitos, su cosmovisión y sus elementos culturales, a menos que se realice un esfuerzo conjunto de sociedad civil, instituciones y sobre todo del propio grupo, para rescatar y preservar su cultura, junto con la lucha por sobrevivir diariamente a su difícil situación.

Actualmente trabajan con ellos, desde el punto de partida de respeto a su tradición e idiosincrasia, organizaciones de la sociedad civil, como Lutisuc Asociación Cultural I.A.P., y diversas organizaciones gubernamentales, para que este pueblo recupere, junto con su autoestima, su memoria histórica, su lengua, su música y danzas, su cosmogonía y su mitos ancestrales. Aquello que le hace ser diferente y único frente al resto del mundo, aquello por lo que pueden llamarse “O,OB, es decir “la gente”, frente a todos los demás.



Lutisuc Asociación Cultural, I.A.P., trabajo de campo.

Otras fuentes:

1Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas 2010 (CDI).
2Censo de Población y Vivienda 2010 (INEGI).

Bibliografía:

Trabajo de campo, fotografía, recopilación e investigación: Ma. Inmaculada Puente Andrés y equipo de Lutisuc.

“El Noroeste de México: sus culturas étnicas”, Instituto Nacional de Antropología e Historia.

Folleto editado por la Dirección General de Culturas Populares, Unidad Regional Sonora. Monografías de los pueblos indígenas de México. Pimas. Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) Fotografía: Inmaculada Puente, Ana Municio Zúñiga.

 

GUARIJÍO PIMA