ALFARERIA TRADICIONAL

Una de las artesanías más antiguas en la historia la humanidad es la alfarería, sobre todo la realizada con el barro en crudo que se extrae directamente de la tierra, se le moldea y deja secar para después cocerlo y poderlo usar como recipiente para cocinar los cereales o legumbres, para almacenar y mantener fresco el agua para beber, para usarlo en ceremonias como objeto rituales o bien simplemente para usarlo como adorno.

En la tradición de los pueblos indígenas de Sonora la alfarería presenta pequeñas variaciones de uso. En la cultura seri (Comca’ac) destacan las antiguas ollas de barro conocidas como “cáscara de huevo” llamadas así por tratarse de vasijas con paredes muy delgadas y frágiles, donde guardaban el agua para beber. Ya quedan muy pocas artesanas, generalmente ancianas, que dominan esta técnica. También moldean pequeñas figuras con forma de mujer y pequeños cazos que dejan secar al sol, adornados con resina de mezquite.

Entre los pimas (cultura O’ob) el barro se extrae de la tierra en el día que coincide con la luna llena de abril para después dejarlo secar extendido, hasta que se pueda pulverizar en metates de piedra. Existe las creencias de que sólo puede prender el fuego una mujer nacida en el mes de marzo y que las artesanas adultas que jugaron de pequeñas con barro ya no pueden trabajarlo porque el barro se les romperá al hornearlo. El horno consiste en un hoyo en el suelo donde colocan unas piedras para que se asienten las vasijas a hornear y se cuezan con el fuego alimentado por corteza de encino y excremento seco de res.

Los mayos (cultura yoreme), además de los objetos de uso cotidiano, utilizan figuras especiales para sus rituales, como el toro ceremonial que se suele guardar en la sacristía de la iglesia y es usado por los fiesteros como símbolo de la aceptación de su responsabilidad como organizador de la fiesta. Al terminar su cargo dona una res para la comida de la comunidad y pasa la figura del toro con brasa prendida sobre el plato de su lomo. El nuevo fiestero volverá a prender un cigarro en señal de aceptación de su cargo.

La alfarería en los demás grupos étnicos es bastante similar, y en todos ellos esta artesanía se encuentra en peligro de extinción debido a que no puede competir en su aspecto práctico con la industria del plástico. Actualmente es difícil conseguir una de estas bellas piezas y las artesanas que todavía la manejan son generalmente ancianas. Adquirir estas piezas es ayudar a preservar una de las artesanías tradicionales de Sonora.